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¿Sabías que Jesús cantó antes de enfrentar la cruz?

Cuando pensamos en las últimas horas de Jesús antes de su crucifixión, probablemente recordamos la Última Cena, su oración en Getsemaní, la traición de Judas y su posterior arresto. Sin embargo, la Biblia menciona un pequeño detalle que fácilmente puede pasar desapercibido: Jesús cantó.

Mateo 26:30 dice:

“Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos.”

Marcos 14:26 registra exactamente ese momento. Después de compartir la cena con sus discípulos, Jesús salió hacia el monte de los Olivos, donde poco después viviría uno de los momentos más angustiosos de su ministerio.

¿Qué cantaron Jesús y sus discípulos?

La Biblia no especifica exactamente qué salmo cantaron. Sin embargo, la Última Cena ocurrió en el contexto de la Pascua judía, y tradicionalmente durante esta celebración se recitaban o cantaban salmos asociados con el Hallel, especialmente los Salmos 113–118. Esto hace particularmente interesante leer esos salmos teniendo presente lo que Jesús estaba a punto de enfrentar.

Por ejemplo, el Salmo 118 contiene expresiones de confianza en Dios en medio de la angustia:

“Desde la angustia invoqué a JAH, y me respondió JAH, poniéndome en lugar espacioso.”
— Salmo 118:5

También encontramos:

“Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.”
— Salmo 118:6

No podemos afirmar cuál de estas palabras cantó Jesús aquella noche en particular, pero conocer el contexto nos permite dimensionar aquel momento.

Jesús sabía lo que venía

Lo sorprendente no es solamente que Jesús cantara, sino cuándo lo hizo. Jesús sabía que Judas lo traicionaría. Sabía que Pedro lo negaría. Sabía que sería arrestado y que se acercaba la cruz. Después de cantar, llegó a Getsemaní y expresó:

“Mi alma está muy triste, hasta la muerte.”
— Mateo 26:38

Esto nos muestra algo importante: adorar no significa negar el dolor. Jesús pudo cantar y poco después expresar una profunda angustia. La fe bíblica no exige fingir que todo está bien. Podemos confiar en Dios y, al mismo tiempo, reconocer que estamos atravesando un momento difícil.

Una pequeña frase que revela mucho

Mateo solamente necesitó unas palabras para registrar el momento: “cuando hubieron cantado el himno…”

Podríamos leerlas rápidamente y continuar con la historia. Pero detrás de esa pequeña frase encontramos una escena profundamente humana: Jesús compartiendo la mesa con sus discípulos, cantando junto a ellos y caminando después hacia uno de los momentos más difíciles de su vida terrenal. Quizás esa sea una de las enseñanzas más hermosas de esta curiosidad bíblica: la adoración no siempre ocurre después de que termina la tormenta. También puede acompañarnos mientras caminamos hacia ella.

Para reflexionar:

Tal vez hoy no puedas cambiar inmediatamente aquello que estás enfrentando. Pero puedes recordar que tu confianza en Dios no depende de que todo esté resuelto. Jesús cantó antes de Getsemaní.

Y eso nos recuerda que podemos seguir confiando en Dios aun cuando sabemos que tenemos una noche difícil por delante.

“Jehová es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación.” — Salmo 118:14

Descripción del autor/a:

Comunicadora y productora radial en HCJB2. Esposa y madre, entiende la comunicación como servicio y liderazgo. Inspirada en que el verdadero liderazgo se expresa sirviendo, desarrolla cada proyecto con propósito y excelencia.