«Perdona aunque no pidan perdón»
📖 “Perdonen así como Dios los perdonó.
”
— Efesios 4:32
Reflexión:
Perdonar no es justificar lo que hicieron, ni tampoco olvidar de un día para otro. Perdonar
es dejar de sostener un peso que Dios nunca quiso que cargaras. Jesús te perdonó
primero, sin esperar a que tú cambiaras o entendieras todo. El perdón rompe cadenas que
el resentimiento solo aprieta más. Y aunque el proceso lleve tiempo, el primer paso siempre
es una decisión espiritual: soltar la herida para que Dios la sane con su amor.
Aplicación:
Escribe el nombre de la persona que te hirió y preséntalo delante de Dios hoy. Pídele al
Señor que te dé la fuerza para soltar ese dolor y que sane las partes de tu corazón que esa
herida afectó.
Oración:
Señor, dame un corazón dispuesto a perdonar. Sana en mí lo que aún duele y libérame de
todo resentimiento. Enséñame a amar con tu amor, incluso cuando cuesta. Amén.






