«No estás atrasada; estás en el tiempo de Dios»
📖 “Todo tiene su tiempo.
”
— Eclesiastés 3:1
Reflexión:
Quizás sientes que otros avanzan más rápido que tú: en su vida espiritual, familiar,
económica, emocional. Pero Dios no trabaja con comparación; trabaja con propósito. Cada
temporada es necesaria: la de siembra, la de silencio, la de aprendizaje, la de avance. No
estás atrasada: estás siendo preparada. Dios nunca te mueve antes de tiempo ni después;
te mueve justo cuando estás lista para sostener lo que Él quiere darte.
Aplicación:
Agradece a Dios por tu temporada actual, incluso si no la entiendes. Pídele que te dé ojos
para reconocer lo que Él está formando en ti en este tiempo.
Oración:
Señor, enséñame a confiar en tu tiempo perfecto. Quita de mí la comparación y la
frustración. Hazme descansar en la seguridad de que tu propósito se cumplirá. Amén.






