Los cambios de clima suelen venir acompañados de días de tos, congestión, dolor de garganta y malestar general. En casa existen algunos recursos naturales que pueden ayudarnos a sentir alivio mientras nuestro organismo se recupera.
Eso sí: natural no significa que sustituya la atención médica. Estos remedios pueden acompañarnos y aliviar ciertas molestias, pero siempre es recomendable consultar con un especialista, especialmente cuando los síntomas son intensos o persistentes.
1. Miel para aliviar la garganta
Una cucharadita de miel puede ayudar a suavizar la garganta irritada y disminuir la tos, especialmente durante la noche.
También podemos añadirla a una bebida tibia. Es importante recordar que la miel no debe darse a niños menores de un año.
2. Jengibre en una bebida caliente
El jengibre es utilizado tradicionalmente durante los resfriados. Podemos preparar una infusión colocando unas rodajas de jengibre fresco en agua caliente y dejándolas reposar durante algunos minutos.
Agregar un poco de miel puede hacerla más agradable y ayudar también con la irritación de garganta.
3. Limón para acompañar nuestras bebidas
El limón contiene vitamina C y puede incorporarse fácilmente a nuestra alimentación durante estos días.
Un poco de limón en agua tibia con miel puede resultar reconfortante para la garganta. Sin embargo, debemos recordar que el limón no cura la gripe ni elimina los virus.
4. Mantenernos bien hidratados
Agua, sopas, caldos y bebidas tibias pueden ayudarnos a mantener una buena hidratación y hacer más llevaderos algunos síntomas.
Cuando estamos enfermos, nuestro cuerpo necesita suficientes líquidos para funcionar adecuadamente, especialmente si existe fiebre.
5. Solución salina para la congestión
Los aerosoles o lavados nasales con solución salina pueden ayudar cuando sentimos la nariz congestionada.
En el caso de realizar lavados nasales, debemos utilizar soluciones preparadas para este propósito o agua destilada, estéril o previamente hervida y enfriada. No es recomendable utilizar directamente agua del grifo.
6. Ajo y cebolla como parte de nuestra alimentación
El ajo y la cebolla son ingredientes utilizados tradicionalmente en muchos hogares durante los resfriados.
Podemos incorporarlos a sopas, caldos y comidas. Aunque contienen diferentes compuestos naturales, no debemos considerarlos una cura para la gripe o el resfriado.
7. Dormir y permitir que el cuerpo descanse
Quizás sea el consejo más sencillo, pero también uno de los más importantes.
Cuando estamos enfermos, descansar adecuadamente ayuda a nuestro organismo durante el proceso de recuperación. Si podemos disminuir el ritmo durante unos días, nuestro cuerpo lo agradecerá.
Lo natural también requiere precaución
Antes de combinar hierbas, suplementos, aceites esenciales u otros remedios caseros es importante tener cuidado. Algunos productos naturales pueden provocar efectos adversos o interactuar con medicamentos.
Siempre es bueno consultar con un médico o especialista, particularmente cuando se trata de niños, mujeres embarazadas, adultos mayores o personas que tienen alguna condición médica previa.
También debemos buscar atención profesional ante dificultad para respirar, dolor en el pecho, deshidratación, fiebre persistente, síntomas que empeoran considerablemente o cualquier situación que genere preocupación.
Cuidar nuestro cuerpo también es una forma de agradecer
Nuestra salud merece atención. Podemos aprovechar aquellas cosas sencillas que tenemos en casa para sentirnos mejor, pero también debemos reconocer cuándo necesitamos ayuda profesional.
La Biblia nos recuerda:
“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” — 3 Juan 1:2
Cuidarnos, descansar y buscar orientación cuando la necesitamos también forma parte de administrar con sabiduría el cuerpo y la vida que Dios nos ha dado.
HCJB2, la radio que te escucha.








